TDAH GENETICA. Toda información sobre el origen genético del TDAH.

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ETILOGÍA (1): FACTORES GENÉTICOS
www.paidopsiquiatria.com/TDAH/tc3.pdf
Avances genéticos en el trastorno
por déficit de atención/hiperactividad
www.ub.edu/.../Ramos2007RevNeurol.pdf
La herencia genética de la hiperactividad en adultos parece aún mayor que en niños
www.psiquiatria.com/.../44367
Investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud en Bethesda (Estados Unidos) han descubierto un vínculo entre el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y el gen Latrophilina 3 (LPHN3).

elisabethornano-tdah.org/.../139
El mapa genético de alguien con TDAH es diferente
noticiastdah.blogspot.com/.../simplemente-la-ge...
El TDAH depende de un sutíl desequilibrio genético
noticiastdah.blogspot.com/.../tdah-es-un-desequ...
Avances genéticos en el trastorno
por déficit de atención/hiperactividad
www.ub.edu/geneticaclasses/brucormand/pdfs/19.pdf
Hallan un gen determinante en la herencia del TDAH
www.europapress.es/.../noticia-hallan-gen-deter...
Trastorno por déficit de atención es una enfermedad real
portalinfomed.sld.cu/.../19527
Advances in Understanding the Etiology of ADHD (TRADUCIDO)
www.invanep.com/.../advances-in-understanding-t...
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Un análisis genético simple permite predecir la respuesta al tratamiento del TDAH
www.medicina21.com/Articulos-V3403.html
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COMORVIDADES CONDUCTUALES:

Pero el estudio de los factores ambientales y disfunciones familiares presentes en niños con esta patología ha revelado su importante papel en el desarrollo de los síntomas, y en la aparición de comorbilidades conductuales (trastorno oposicionista desafiante y trastorno disocial). De hecho, los factores psicosociales, siempre son más un riesgo psicopatológico general que un riesgo concreto de padecer una patología neurolobiologica determinada.
Estos factores psicosociales (medios urbanos desfavorecidos, los ambientes de pobreza, malnutrición, exclusión social, malos cuidados pre y postnatales, problemática familiar, consumos de alcohol y drogas, violencia en el hogar, etc.) favorecen la aparición de trastornos psicosociales y contribuyen a su desarrollo y perpetuación. Del mismo modo, un medio escolar desorganizado o muy desestructurado también provoca un deterioro de la conducta de cualquier niño y un mayor fracaso escolar.
Además los estudios realizados sobre las familias de niños con TDAH han determinado un
estilo parental más intrusivo, controlador y desaprobador que en los niños sanos, dicho estilo parental negativo es normalmente una consecuencia, una respuesta ante los síntomas del niño. Así, la sintomatología del niño puede llevar a los padres a una desconfianza en su capacidad, generando en éstos estrés, aislamiento social, sentimientos de culpa y depresión. Ello repercutirá en el propio niño, en su desarrollo emocional y su autoestima, creándose un círculo vicioso de interacciones negativas y sentimientos de fracaso que perpetuará las dificultades familiares y las manifestaciones sintomáticas del TDAH. Contribuyendo estos factores a la aparición de los trastornos comórbidos asociados al TDAH. El mismo ciclo puede aparecer en la relación de los profesores con el niño en el contexto escolar, con iguales consecuencias.
CONCLUSIONES:

Debido a la heterogeneidad sintomática del TDAH resulta difícil explicarlo mediante una única de las teorías al respecto y todavía falta información sobre la genética del mismo y aunque ya se conocen algunos de los principales marcadores genéticos, los estudios siguen abiertos pues lo conocido aun no explica del todo dicha heterogeneidad, lo mismo ocurre con la patofisiologia, los estudios funcionales (PET, SPECT y RM funcional) son escasos, debido al elevado coste, por lo que aun no se pueden considerar como definitivos aunque todos los modelos multicausales describen el TDAH como resultado de una serie de anomalías en los circuitos neurales subyacentes, por un lado, a los procesos de control cognitivo, y por otro, a los procesos afectivos, dichas anomalías son heredadas genéticamente y la influencia del ambiente en su expresión clínica seria la misma que para cualquier persona sana en el desarrollo de su personalidad o carácter.

ESTUDIOS GENETICOS:
Los estudios familiares realizados con muestras clínicas de los padres y de niños con TDAH establece que el riesgo de padecer el trastorno si uno de los padres lo padece es del 57%.
Los estudios en gemelos monocigotos establecen una concordancia del trastorno de hasta el 90%, a mayor gravedad mayor concordancia. A pesar de la alta heredabilidad del trastorno el estudio de la genética del TDAH ha sido complicado debido a que no viene marcado por un único par de alelos si no por una combinación de genes que determinan tanto la pertenencia a uno de los tres subtipos como las diferencias individuales en la expresión clínica del trastorno. Así que aunque los síntomas del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) se manifiestan de forma relativamente estable y duradera desde la infancia y persisten a lo largo de la vida del individuo, lo que permiten el diagnostico. El que se presenten unos u otros síntomas e incluso el grado en el que se presentan depende de la diferentes combinaciones de de genes posible, dando origen a tres subtipos (Inatento, combinado e hiperactivo) y a diferencias individuales entre los individuos de cada subtipo. También se han encontrado relaciones genéticas con otros trastornos como los trastornos del espectro autista, la psicosis, la epilepsia, el TOC, etc. Además también se le a correlacionado positivamente con la inteligencia (las personas con TDAH suelen tener un alto CI) y con el ser zurdo, aunque debido a los pocos estudios, los datos no se consideran concluyentes.
ETIOLOGÍA DEL TDAH

RESUMEN:

Según el actual consenso de la comunidad medica internacional, el l TDAH aparece como un síndrome clínico hereditario y heterogéneo, asociado a una hipofunción catecolaminérgica en las regiones cerebrales prefrontales corticales y subcorticales y con factores ambientales que pueden determinar la importancia clínica del mismo.
Es un síndrome crónico que se inicia en la infancia y cuyos síntomas persisten a lo largo del ciclo vital. Es una de las alteraciones neuroconductuales más frecuentes en la infancia y la adolescencia. Afecta aproximadamente al 5-10% de los niños de todo el mundo y, frecuentemente, sus síntomas persisten en la edad adulta. La última edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV-TR) describe los síntomas del trastorno en dos grandes grupos: inatención e impulsividad-hiperactividad. La presencia o ausencia de éstos da lugar a tres subtipos: predominantemente inatento, predominantemente hiperactivo-impulsivo y combinado. El TDAH muestra además una elevada comorbilidad con otros trastornos psiquiátricos, como los trastornos del estado de ánimo y de ansiedad, el trastorno negativista desafiante o los trastornos de aprendizaje, siendo habitual que las personas diagnosticadas de TDAH presenten al menos uno de ellos.


FACTORES AMBIENTALES:

Aunque muchos han sido los factores ambientales (tanto biológicos como psicosociales)
relacionados con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), Ni factores biológicos (toxemia, eclampsia, mala salud materna, menor edad de la madre, edad fetal postmadura, parto prolongado, distrés fetal, bajo peso al nacer, hemorragias preparto, alcoholismo, tabaquismo, etc.) ni factores psicosociales (discordias maritales severas, clase social baja, familia amplia, criminalidad paterna, trastorno mental materno y acogimiento no familiar del niño, etc.) ni ninguna combinación de ellos se ha demostrado como causa necesaria y/o suficiente para la manifestación del trastorno.
Estos factores tienden a aparecer como predictores universales de adaptabilidad y salud psíquica, y en ciertos casos (delincuencia paterna, conflictos familiares, clase social baja, consumos de alcohol y drogas, violencia en el hogar, etc.) la concordancia debe interpretarse como debida a la presencia en los padres de síntomas y trastornos similares a los hallados en sus hijos. Y alertarnos de la presencia parental del trastorno. Nunca como causa del TDAH.

PATOFISIOLOGIA:
El modelo de déficits cognitivos y alteraciones conductuales encontrado en los niños con TDAH
implica a las funciones ejecutivas y cognitivas de forma similar a la que se aprecia en adultos con daños en el lóbulo frontal, lo que sugiere una disfunción de la corteza frontal y/o de las regiones relacionadas funcionalmente.
La mayor parte de los estudios estructurales (bien con tomografía axial computerizada, bien
con resonancia magnética nuclear), encuentran alguna evidencia de anomalías estructurales
cerebrales en los pacientes estudiados, en la corteza frontal derecha y en los ganglios basales lo que apoya la idea de un síndrome fronto-subcortical. La mayoría de los estudios funcionales (PET, SPECT y RM funcional) realizados encuentran igualmente disfunciones en el metabolismo o en el flujo cerebral de dichas áreas en estos pacientes. Relacionados con la Dopamina. Sin embargo, el TDAH no se caracteriza únicamente por la excesiva actividad motora y los problemas cognitivos. Las personas con TDAH frecuentemente sufren otras dificultades que pueden estar relacionadas con el desarrollo motor –retraso en la coordinación motora–, el lenguaje –retraso en la internalización del habla–, el rendimiento escolar –repetición de cursos académicos–, la motivación –necesidad de actuar con refuerzos inmediatos– o la emoción –excesiva reactividad emocional– Estas dificultades, incluidas las relacionadas con el afecto, son consideradas actualmente por el DSM-IV como ‘características asociadas o secundarias’, ya que se relacionarían o estarían generadas por los síntomas diagnósticos del síndrome: inatención, hiperactividad e impulsividad.
Recientes estudios observaron que los niños con TDAH tenían graves dificultades
en el procesamiento de la información afectiva no sólo por sus limitaciones cognitivas generales, sino también por una discapacidad primaria en el reconocimiento y en la comprensión de las expresiones.